consejos para llegar temprano a clases y a cualquier otro compromiso

Esta información está preparada con cariño para ayudarte a desarrollar hábitos felices, saludables y profesionales.

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¿Por qué llegar temprano?

  • Comprende los beneficios de llegar temprano: Tendrás clientes más felices, compañeros más felices (que no perderán negocios por tu causa), más clientes recurrentes y relaciones más saludables. Ya no serás la víctima que siempre busca una razón por la cual las circunstancias a tu alrededor son la causa de tu falta de responsabilidad. Tendrás más energía positiva. Tendrás más tiempo valioso para ti porque tu tiempo estará organizado y bajo tu control.
  • Elige quién serás: Elige ser una persona responsable y profesional que siempre llegará temprano a sus compromisos, con un margen de tiempo adicional disponible. Gana la confianza de las personas y no la pierdas. Sigue inmediatamente los pasos de comportamiento necesarios para que esto se convierta en una realidad.

Los mejores hábitos de las personas que siempre llegan temprano

  • Nutrición, hidratación, sueño y otras necesidadesAntes de tus compromisos, ya deberías haber comido, haberte hidratado, estar relajado y descansado (con suficiente sueño la noche anterior), haber ido al baño según lo necesites y sentirte cómodo y lleno de energía positiva para compartir con quienes te rodean. Lo que pones en tu cuerpo es combustible. Este es un tema por sí solo, y uno muy valioso. Ejemplos:
    • Come verduras frescas de huerta con colores vibrantes todos los días (verdes, rojas, naranjas, etc.). Piensa en un mercado campesino.
    • Evita la sal, el azúcar, las grasas, la comida callejera, los alimentos fritos, el exceso de queso y las salsas que no sean naturales ni transparentes.
    • Reemplaza los aceites poco saludables (aceite de canola, maíz, soya, girasol, cártamo y palma) por pequeñas cantidades de aceites saludables (aceite de oliva extra virgen y aceite de aguacate).
    • Es mejor comer la fruta entera que beberla en forma de jugo (piensa en más fibra, menos calorías y una sensación de saciedad más fácil; la fruta es una buena fuente de vitaminas, minerales y fibra, pero puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre porque contiene azúcares naturales como la fructosa, que el cuerpo convierte en glucosa).
    • Bebe suficiente agua. Una forma sencilla de calcular tu necesidad diaria de agua es tomar la mitad de tu peso corporal en libras y beber esa cantidad en onzas de agua. Por ejemplo, si pesas 150 libras, deberías intentar beber 75 onzas de agua al día. Si haces ejercicio, especialmente durante períodos prolongados o en clima caluroso, deberías aumentar tu consumo de agua.
    • Prepara comida en casa para saber qué contiene.
    • Aprende sobre el ritmo circadiano y por qué es tan importante.
    • Consulta a un nutricionista para entender qué es lo mejor para ti. Esto probablemente requerirá análisis de sangre para comprender tu estado nutricional, tu salud general y cómo tu alimentación y estilo de vida están afectando tu cuerpo.
  • Respeta el tiempo de los demás: Considera la puntualidad y llegar temprano como una muestra de respeto y tómalo en serio. El tiempo de todos es valioso. Es lo único en el mundo que nunca podemos tener más.
  • Mantén una mentalidad tranquila: Llegar temprano te permite relajarte, revisar detalles y prepararte mentalmente.
  • Si no eres capaz de llegar temprano, entonces no te comprometas: Si existe la posibilidad de que no llegues temprano, entonces no te comprometas. Si no estás dejando suficiente tiempo entre compromisos, entonces adquiere menos compromisos. Si primero necesitas resolver otros asuntos, como tener una solución confiable para el cuidado de un hijo, entonces resuelve esos temas antes de comprometerte. No es justo que te comprometas y luego no cumplas con lo que prometiste. Organiza primero tu vida antes de asumir compromisos. Brindar un excelente servicio no es una excusa para llegar tarde. Pensar “soy el mejor, así que vale la pena esperarme” no es una forma profesional de pensar.
  • Planifica con anticipación: No dejes las cosas para el último momento. Prepara la ropa, los documentos y los elementos esenciales la noche anterior.
  • Permite tiempo adicional: Ten en cuenta imprevistos como el tráfico, el clima o el estacionamiento, y sal mucho antes de lo necesario.
  • Usa alarmas y recordatorios: Usa alarmas o aplicaciones para recordarte cuándo salir, no solo cuándo llegar.
  • Conoce tus rutas: Revisa las rutas con anticipación y ten opciones alternativas listas en caso de problemas.
  • Mantén un horario realista: Deja espacio entre tus compromisos para evitar ir con prisa de un lugar a otro.
  • Planea llegar temprano, no justo a tiempo: Al llegar temprano, no estarás compitiendo contra el reloj. No deberías entrar apresurado por una puerta diciendo que estarás con las personas en un momento y/o inventando excusas por tu falta de disciplina explicando por qué esta vez fue diferente. Debes llegar temprano, tranquilo y preparado para poder comenzar tus compromisos de manera calmada y positiva.
  • Planifica con cuánta anticipación llegarás: Por ejemplo, siempre llega con un mínimo de 60 minutos de anticipación a tu primer compromiso del día. Si logras llegar siempre con un mínimo de 60 minutos de anticipación, podrías considerar cambiarlo a un mínimo de 30 minutos. Sin embargo, no se recomienda llegar con menos de 30 minutos de anticipación a tu primer compromiso del día.
  • Planifica qué harás con el valioso tiempo que tendrás cuando llegues temprano: Por ejemplo, para recompensarte por llegar temprano, siéntate, disfruta una taza de café o té, saluda a otras personas, recibe un abrazo, huele las flores, disfruta de un libro que tienes ganas de leer (que llevaste contigo porque sabías que llegarías temprano), tómate un tiempo para aprender algo nuevo, escucha tu fuente de noticias o programa favorito, o escucha tu música tranquila y relajante favorita (usando audífonos que llevaste contigo porque sabías que llegarías temprano), etc.

Consejos para comenzar a desarrollar estos hábitos

  • Haz una lista la noche anterior: Escribe todo lo que necesitas llevar o hacer.
  • Ajusta tu reloj interno: Dite a ti mismo que el compromiso comienza 60 minutos antes de la hora real.
  • Prepara una zona de salida: Mantén los elementos esenciales (llaves, billetera, teléfono, bolso) y todo lo demás que necesitarás para salir en un solo lugar. Además, ten toda la comida y la hidratación preparadas, incluso si todo está dentro de una bolsa en el refrigerador.
  • Usa alarmas inteligentes: Configura una alarma que te recuerde salir, no solo despertarte.
  • Mide tu tiempo: Mide exactamente cuánto tiempo te toma prepararte y llegar a tu destino.
  • Sal en modo zen: Sal con calma para poder manejar mejor los imprevistos.
  • Recompénsate: Date pequeñas recompensas por llegar temprano de manera constante.

Plan de 7 días para crear el hábito y seguir los pasos conductuales para que esto sea así

Día 1: Organización básica

  • Prepara la ropa, el bolso y los elementos esenciales la noche anterior.
  • Crea una lista de verificación para una preparación matutina más rápida.

Día 2: Estimación de tiempo

  • Cronometra cuánto tiempo te toma llegar a un lugar conocido.
  • Agrega 60 minutos adicionales a tu tiempo habitual de desplazamiento.

Día 3: Simulación de salida

  • Elige una hora de salida simulada y practica salir exactamente a esa hora.
  • Revisa qué te retrasó o qué te ayudó.

Día 4: Configuración inteligente de la alarma

  • Configura una alarma de “hora de salida” 15 minutos antes de tu hora real de salida.
  • Trata esta alarma como algo no negociable.

Día 5: Haz que llegar temprano sea el objetivo

  • Planea llegar con un mínimo de 60 minutos de anticipación a tu primer compromiso del día.
  • Utiliza ese tiempo extra para relajarte o prepararte.

Día 6: Recompensa tu esfuerzo

  • Si llegas temprano varias veces, date un gusto con algo que disfrutes.

Día 7: Reflexiona y ajusta

  • Analiza qué funcionó mejor y qué fue difícil.
  • Ajusta tus rutinas según tu experiencia.

Consejo adicional

Piensa: “Voy a salir a las 7:00am para llegar a más tardar a las 8:00am y tener al menos 60 minutos de tiempo de recompensa para mí antes de mi primer compromiso del día” en lugar de “necesito llegar a las 9:00am”. Es un cambio mental que hace una gran diferencia.